Una joven (Norah Jones) comienza un viaje espiritual a través de América en un intento de recomponer su vida tras una ruptura. En el camino, enmarcada entre el mágico paisaje urbano de Nueva York y las espectaculares vistas de la legendaria Ruta 66, la joven se encontrará con una serie de enigmáticos personajes que le ayudarán en su viaje.
Muy buena película. Hay mil matices debajo de cada gesto de Jone, creo que es por su espontaneidad tan virtuosa, pero lo que más me gusta es su ambientación jazzera y blusera sobre la delicada gestación de corazones rotos.
ResponderEliminarTu blog es muy fascinante.
Saludos.